El proceso generacional del Hipódromo Chile llegó a su punto cúlmine el sábado 6, cuando los mejores exponentes de la camada se enfrentaron en los tradicionales 2.200 metros del St Leger, la carrera mejor remunerada del turf nacional, con un premio de $92.000.000 para el vencedor. La expectación era máxima, pues el selectivo palmeño siempre define al gran protagonista del año y, en esta ocasión, la prueba reunió a figuras que venían marcando el pulso de la temporada.
En ese contexto, Apolo Rey confirmó todo lo bueno que había mostrado durante el año, campaña en la que incluso se mantuvo invicto en sus primeras tres presentaciones. El descendiente de Mendelssohn fue de menos a más, corriendo siempre colocado y esperando el momento justo para lanzar su ataque. Ya en tierra derecha, apareció suelto por fuera para poner en aprietos al favorito Teao y a su compañero de colores, Up And Flight, quienes venían disputando palmo a palmo la vanguardia.
La definición fue vibrante y mantuvo en suspenso al público hasta los metros finales. Fue allí donde Apolo Rey impuso su jerarquía, logrando marcar diferencias claras gracias a su sólido remate. El defensor del stud Súper Nico estableció un cuerpo un cuarto sobre Up And Flight, con quien venía de empatar en el clásico anterior, mientras que Teao debió conformarse con el tercer puesto tras no resistir la arremetida del nuevo campeón.
Más atrás, completó la nómina de avanzada Tremendo Macho, puntero en gran parte del recorrido y que resistió lo necesario para quedar cuarto. Con ello, Haras Don Alberto copó las primeras cuatro posiciones del marcador, reflejando su dominio en esta generación y el alto nivel competitivo que presentó en toda la temporada clásica.
De esta manera, Apolo Rey, nieto de Proud Citizen y conducido magistralmente por Jorge A. González, se consagró como el mejor tresañero del 2025 en la pista palmeña. El pupilo de Luis Urbina alcanzó así su quinta victoria en siete presentaciones, campaña que se complementa con dos destacados segundos lugares en clásicos sobre 1.800 y 1.600 metros. Un rendimiento que confirma su categoría y que lo instala como una de las figuras más sólidas del turf chileno de los últimos años.
Foto: @ultimosdoscientos (Facebook) / Carlos Lasnibat

